Hacia el estudio del Consumo Cultural en América Latina. 3

Mapas y relaciones.

                                                                                                                 

 

El breve recuento de las obras de Jesús Martín Barbero y Néstor García Canclini, nos han dado elementos para ubicar el entorno, tanto social, histórico y cultural como académico, de acuerdo a sus propias miradas de lo que observaban, en el cual emerge la propuesta del consumo, que se desarrollará bajo la denominación de C. C., y la manera como se fue ajustando y modificando ante los nuevos tiempos. Pareciera que mientras ambos autores poco a poco dejan en un lugar específico de sus reflexiones al C. C. para encarar otros nuevos temas y agendas, el impacto en la comunidad académico en América Latina y México creció, y en algunos casos se realizó al tomarlos como una agenda de investigación de lo que es necesario o pertinente, o retomando algunas de sus propuestas, principalmente la de considerar a la cultura como una perspectiva de análisis.

 

También, su obra propició un diálogo con investigaciones que se realizaban con perspectivas paralelas y con algunos puntos de contacto a través de temas y/o conceptos afines, cercanos, y que de una u otra manera se podían incluir dentro de las áreas de estudio que se establecieron para ingresar al estudio del C. C., que en parte han actuado actuarán mapas, áreas, agendas, o, incluso, como posibles programas de investigación donde se podrían inscribir investigaciones particulares.

 

Es por ello que es importante revisar cuáles fueron las áreas o agendas de estudio del C. C., y para ello procedimos a revisar como de manera colectiva se han presentado trabajos como resultado de reflexiones o investigaciones en América Latina. Para hacer esto, nuevamente recurrimos a la manera como en algunos libros, principalmente colectivos, se agrupaban los distintos trabajos que se realizaron, como producto de reflexión y/o indagación, y la manera como los organizaron dentro de la estructura del libro, y que nos permite ver las áreas que se establecieron para dar una visión general del C. C.

 

El primer libro revisado fue el coordinado por Néstor García Canclini (1993), El consumo cultural en México, el cual presentaba la siguiente estructura y contenido:

 

TABLA 4

ESTRUCTURA LIBRO CONSUMO CULTURAL EN MEXICO

 

 

Teoría:

Consumo cultural y espacio urbano:

Consumo cultural y medios de comunicación:

Consumo cultural y sujetos sociales:

Propuesta teórica

Cd. de México, símbolos colectivos y uso espacio

Televisión: comunidades de referencia en el proceso de recepción

Interacción consumo cultural de los jóvenes

 

E. U. sectores social y consumo en Coyoacán

Telenovela, memoria y familia

 

 

Movimientos sociales

Hábitos de radio de los jóvenes Cd. De México

 

 

Museo culturas populares

 

 

 

Museo Templo Mayor

 

 

Fuente: García Canclini y Et. Al. (1993)

 

Como se verá, además del apartado teórico, se encuentran tres agendas para estudiar al C. C.: el espacio urbano, los medios de comunicación, y los sujetos sociales. Al abordar el espacio urbano podemos ver que principalmente se realiza en la Ciudad de México, lugar donde trabaja García Canclini y el grupo de investigación. Punto importante será el C. C. de medios de comunicación con textos de investigadores invitados que trabajan la recepción y los públicos de la televisión, con lo cual es posible comenzar a abordar algunas de las relaciones que irá adquiriendo el estudio del C. C. con los estudios de la recepción y los públicos de los medios. También es interesante ver que hay dos trabajos donde entran los jóvenes: los hábitos con la radio, que igualmente será, junto con el de exposición, otros conceptos relacionales, y el área de estudio dentro de los sujetos sociales.

 

Este libro es importante porque por primera vez no sólo se menciona la importancia del estudio del C. C. y se explicita conceptual y metodológicamente, sino que se hace de manera colectiva, bajo un programa de investigación, y se le aborda desde distintas perspectivas, abriendo el panorama de lo que es básico y posible investigar para pensar el C. C.

 

Si ahora revisamos el libro coordinado por Guillermo Sunkel (1999) sobre el C. C. en América Latina, encontramos la siguiente estructura y contenido del libro:

 

TABLA 5

ESTRUCTURA DEL LIBRO EL CONSUMO CULTURAL EN AMERICA LATINA

 

 

Aproximaciones teóricas y metodológicas:

Usos y prácticas del consumo cultural:

Apropiación arte y patrimonio:

Consumo de medios:

Recepción-consumo

Cotidianeidad, medios, educación

Público de arte

Televisión

Audiencias

Entretenimiento, tiempo libre

Espectadores

Prensa

Mediaciones (audiencia)

Prácticas, medios

Museos

Radio

Fuente: Sunkel (1999)

 

Nuevamente aparece el apartado teórico, incluyendo lo metodológico, y tres áreas de reflexión y estudio: usos y prácticas, apropiación del arte y del patrimonio, y el consumo de medios. Pareciera que lo que tienen en común es el consumo de medios, y la diferencia anterior es el uso y prácticas del consumo cultural, así como la apropiación del arte.

 

Lo interesante es la manera como se aborda el C. C., donde tanto en lo teórico y lo metodológico se vincula con la recepción y las audiencias, con los usos y la apropiación. Los ejes de estudio sobre los usos y las prácticas también son importantes, pues se tiende a relacionar con los medios de comunicación, con lo cotidiano y con el entretenimiento, lo cual nos lleva nuevamente a los hábitos, usos, exposición de medios. Por su parte, la apropiación del arte se hará a través de dos elementos que igualmente estarán presentes dentro de la constelación que los estudios del C. C. van atrayendo dentro de su órbita: los públicos, los espectadores.

 

Este libro es importante porque refleja, a unos cuantos años del libro colectivo de García Canclini, lo que se estaba pensando e indagando en América Latina, y porque tanto tiene puntos de coincidencia importantes con el libro coordinado por García Canclini, como porque abre otras áreas del C. C., que igualmente crecerá y serán parte de las agendas para algunas instituciones encargadas del fomento de políticas y gestión cultural.

 

Además, nos permite ver lo que se estaba trabajando dentro de los estudios de la comunicación en América Latina, y cómo entra en ese panorama los estudios del C. C., pues si uno afina la mirada en las tablas anteriores, verá que dentro del C. C. están, de una u otra manera, lo que se conoce como las principales corrientes de estudio de la comunicación Latinoamericana, que se conformaron a partir de la década de los ochentas, en forma paralela, como lo sintetiza Nilda Jacks (Jacks, 1996; Jacks y Ecosteguy, 2005) y que podemos observar en el siguiente cuadro:

 

TABLA 6

PRINCIPALES CORRIENTES LATINOAMERICANAS DE ESTUDIO DE LA COMUNICACIÓN, NILDA JACKS

 

 

 

Consumo cultural:

Frentes culturales:

Recepción activa:

Uso social de los medios:

Modelo de las multimediaciones:

García Canclini

Jorge González

CENECA. Fuenzalida

Jesús Martín Barbero

Guillermo Orozco

Teoría sociocultural del consumo integrando teorías económicas, psicoanalíticas, antropológicas, sociológicas y comunicacionales

Disputa por la validación simbólica, en la que cada grupo sociocultural participa para hacer valer su identidad cultural

Estudio de la influencia cultural de la TV a través de la exploración de las relaciones concretas de producción de significado entre diferentes segmentos sociales y el mensaje televisivo.

Articulaciones que se establecen entre las prácticas de comunicación y los movimientos sociales, considerando las mediaciones del contexto cultural de los receptores.

Averiguar cómo se realiza la interacción entre la audiencia y la TV, tomando en cuenta el conjunto de mediaciones que se enlazan en lo cotidiano y en las prácticas sociales.

Fuente: Jacks (1996); Jacks y Ecosteguy (2005)

 

La síntesis que realiza Nilda Jacks sobre las principales corrientes de estudio de la comunicación en América Latina nos da cuenta  del dialogo colectivo que se estaba dando en las décadas de los ochentas y los noventas, y la manera como diferentes perspectivas se enriquecían mutuamente, pues es posible ver que las mencionadas tuvieron un desarrollo particular, conformando igualmente comunidades de estudio, que permitieron extender sus mismas propuestas y abrir nuevas líneas de investigación (Orozco, 2002), o que tanto se nutrían como se diferenciaban entre sí para continuar con sus propios programas de estudio, donde un caso representativo han sido los estudios de la recepción (Orozco, 2002ª).

 

Y también, la síntesis de Jacks nos habla de la interrelación de las agendas, tanto conceptual como metodológicamente, que se estaban dando y que algunos de ellos se incorporaron dentro del estudio del C. C., y cómo podían en algunos casos ser parte de una agenda de investigación diferente, con lo cual las formas de entrar a ellos se abría a través de un abanico de conceptos que se consideraban cercanos. Si hacemos una atenta revisión a las sistematizaciones de la investigación de la comunicación en México realizadas por Raúl Fuentes Navarro (2003), principalmente la que comprenden los años que van de 1995 al 2001, veremos que al trabajar con la entrada de Consumo, hay una continua referencia a otras entradas, entre ellas:

 

TABLA 7

RELACIONES DE ENTRADAS A PARTIR DEL CONSUMO DEL LIBRO DE RAUL FUENTES NAVARRO (1995-2001)

 

 

CONSUMO:

EXPOSICION MEDIOS (TV)

TIEMPO LIBRE

PREFERENCIAS

AUDIENCIAS

RECEPCION

CONSUMO CULTURAL

 

 

Las entradas que localizamos en la sistematización de Fuentes Navarro nos ratifican las tendencias señaladas y de esta manera, podemos sintetizar que las áreas de estudio del C. C. que se han privilegiado son:

 

  • Consumo de medios.
  • Espacio público
  • Usos y prácticas
  • Apropiación del arte y patrimonio
  • Sujetos sociales

 

E igualmente podemos señalar que al C. C. se le vincula con los siguientes conceptos, con lo cual puede entrar la confusión de que si se hacen estudios de ellos se está haciendo estudios del C. C.:

 

  • Recepción
  • Uso social
  • Audiencia
  • Exposición
  • Hábitos
  • Preferencias
  • Entretenimiento
  • Tiempo libre
  • Cotidianeidad

 

 

Y, finalmente, que al hablar de consumidores, se le vincula con:

 

  • Público
  • Receptor
  • Audiencia
  • Espectadores

 

Todo indica que estos han sido los dominios cognitivos con los que se ha trabajado el C. C., y esto puede quedar más claro si se revisan diferentes documentos que lo aborden y se podrá observar que se ubican dentro de algunas de las áreas señaladas y se sustentan en algunos conceptos igualmente esbozados. Al parecer, los estudios del C. C. han creado una esfera conceptual y metodológica para pensar a la cultura, a la comunicación, que son tanto sus límites, como sus posibilidades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s